Al celebrar la Santa Misa en la parroquia Nuestra Señora del Pilar de Ayabaca, y frente a miles de peregrinos y fieles devotos del Cautivo, Monseñor Daniel Turley dio por iniciado “El año de la Fe” en la Diócesis de Chulucanas. Un año para reflexionar y profundizar en la Fe, que  el Papa Benedicto XVI promulgó y que en todo el mundo se inicia el 11 de octubre.

Damos gracias a Dios dijo Monseñor Daniel, estamos dando inicio al año de la fe, y que hermoso iniciarlo con el Señor Cautivo de Ayabaca,  creo que para todos es hermoso, y luego que ustedes retornen a sus hogares, parroquias, pueblos, familias, podrán contar que aquí en Ayabaca, todos unidos al Cautivo iniciamos el año de la Fe y con este compromiso de acercarnos más a nuestro Cristo Cautivo.

Monseñor Daniel exhortó a todos a practicar la Fe, y citando a San Agustín dijo, tenemos que ejercitarla porque la Fe va creciendo cuando vamos creyendo, tenemos que creer, y creer significa creer en la palabra  de Dios, creer que esta palabra es la fuente de la Fe.

Luego nuestro obispo de la Diócesis de Chulucanas, puso dos ejemplos de Fe viva y los compartió con todos los asistentes.

La Pesca Milagrosa

Los apóstoles Simón, Pedro, Santiago, Juan y los demás, sobre todos los pescadores, estaban pescando por toda una noche y no lograban sacar nada, luego Jesús se les acercó y les dijo, “Remen Mar adentro”, echen las redes nuevamente, a los que ellos contestaron, pero Señor hemos estado pescando y no hemos sacado nada, pero como tú lo dices, vamos a remar mar adentro y lanzar la red nuevamente. Y así, sucedió que echaron la red confiados en la palabra de Cristo y ocurrió que ya no tenían fuerzas para cargar la red que estaba repleta de pescados.

Es la pesca milagrosa dijo Monseñor Daniel, la palabra de Dios actuó porque los apóstoles pusieron toda su Fe en ella, creyeron en ella y pusieron toda su  confianza en el Señor. Por eso hermanos, ahora diremos “Como tú lo has dicho Señor, así lo haremos, porque Tenemos fe en ti señor Cautivo de Ayabaca”

La Curación Milagrosa

Luego Monseñor citó otro ejemplo, escuchen hermanos, sucedió que  habían miles de personas alrededor de Jesús, algunos por curiosidad, otros por aprender un poco más, y otros por Fe. Entonces  había allí una mujer que sufría de hemorragias, y escucho que Jesús estaba ahí, así que se acercó pensando en que si lograba tocar al menos la punta de su manto, ella podría curarse, entonces se metió por la gente y logro tocar el manto del Señor, y de inmediato un poder sanador invadió su cuerpo y quedo totalmente sana, luego el señor se detuvo y preguntó, ¿Quién me ha tocado?, y ante la pregunta, todos se asombraron por que les extrañaba que hiciera esta pregunta, cuando alrededor había mucha gente que lo apretaba, entonces se acercó la mujer y llorando dijo Yo Señor, yo te toqué, entonces Jesús le dijo, tu FE te ha salvado, puedes ir en Paz.

 Y así esta mujer quedo sana, porque puso su FE en Cristo  Cautivo, se le dio la salud,, porque ella puso su FE en el SEÑOR:..

Así hermanos y hermanas, Iniciamos el año de la FE esta noche, y que terminara el 24 de noviembre del 2013,, un año maravilloso dijo Monseñor Daniel, en el que vamos a caminar con Cristo, vamos a acercarnos más a él, vamos a profundizar en la FE, vamos a tener un FE más grande en el señor, vamos a confiar en él, y vamos a poner nuestra Fe en práctica,, porque si no será una Fe estéril, en la que no hay amor. Nuestra Fe tiene que producir obras, tenemos que tener un fe viva, constante, profunda,, es lo que nos pide el PAPA en nombre del Señor Cautivo de Ayabaca.

Hagamos este propósito FIRME, de pasar este año de la FE con Cristo Cautivo, de seguir renovando nuestra fe en el, pidámosle que en nuestras familias haya mucha fe, que sea grande y maravillosa, que nos permita producir obras de caridad y amor en nuestras vidas… que así sea hermanos,.,, empecemos este año de la FE con CRISTO Cautivo, y demos gracias al Señor que nos haya permitido estar con él aquí en Ayabaca,

Que nuestra FE sea grande y Profunda, ¡que viva nuestro Señor Cautivo de Ayabaca!, terminó diciendo Monseñor Daniel Thurley Murphy.