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La Diócesis de Chulucanas informa a todas las familias de Ayabaca, Huancabamba y Morropón,  sobre el retorno a la Casa del Padre de Monseñor Juan MacNabb Conway, OSA., Primer Obispo de la Diócesis acaecido el día 26 de febrero del presente año.

Monseñor Juan es nombrado primer obispo de Chulucanas un 17 de junio de 1967, desde ese tiempo muchas son las obras que en el nombre de Dios realizó Monseñor Juan ademas de ser precursor de la luchas por el Proyecto Alto Piura junto a don Guido y otras personalidades de nuestra tierra.

En en su último viaje a Chulucanas, Monseñor Juan participó de las celebraciones por los 50 años de la Diócesis de Chulucanas y viajó a Chiclayo para la consagración como obispo de el sacerdote Robert Prevost, acompañado de su hermano en Cristo, Monseñor Daniel Turley.

Monseñor Juan Mcnabb, quien falleciera el pasado 26 de febrero, será sepultado en Chulucanas, Monseñor Daniel Turley viajará a los EEUU y traerá las cenizas del recordado primer obispo de Ayabaca Huancabamba y Morropón, tal como fue siempre su voluntad.

Los detalles del funeral serán dados a conocer en los siguientes días.

 

Biografía de Monseñor Juan McNabb (Obispo Emerito de la Diócesis de Chulucanas)

Monseñor Juan C. McNabb, nació en Beloit, Wisconsin el 11 de diciembre de 1925. Hizo votos perpetuos como profeso de la Orden de San Agustín y se ordenó sacerdote el 24 de mayo de 1952. Trabajó como profesor en varias escuelas secundarias patrocinadas por la Comunidad Agustiniana.

Por el año 1964, el 04 de marzo, Su Santidad Pablo VI, crea la Prelatura Nullius de Chulucanas la misma que estaría asistida por el Prelado John C.- McNabb Conway, de la Orden de San Agustín, que tendría bajo su jurisdicción eclesiástica las Provincias de Ayabaca, Huancabamba y Morropón.

Monseñor Juan, a pesar de las múltiples dificultades que representaba el no conocer el idioma castellano, se dedicó a trabajar creando diversos movimientos laicales, motivando entre los jóvenes las vocaciones sacerdotales autóctonas y trabajando hombro a hombro con sacerdotes misioneros que siempre le apoyaron. Iniciándose como solía decir “Una aventura de Fe”.

Años más tarde, el 17 de junio de 1967 Monseñor Juan es consagrado como Obispo Prelado de Chulucanas, para entonces nuestra Iglesia en formación había avanzado a grandes pasos y se organizan diversas actividades que llevarían el 21 de noviembre de 1975 a la dedicación solamente de la Prelatura a la Sagrada Familia. Creó dos centros de formación cristiana para jóvenes: para varones “Villa la Buena Nueva” en Santo Domingo y para mujeres “Hogar de Nazaret” en Canchaque, que posteriormente fueron trasladado a Chulucanas.

Monseñor Juan, conociendo que nuestro pueblo tenía un sentido muy arraigado de la familia expresado en múltiples detalles y sabiendo que las familias de necesitaban encontrar caminos de renovación interna y de comunión con la Iglesia y el mundo para llegar a ser verdaderas Iglesias domésticas y después de consultar con todos los sacerdotes, religiosas y laicos delegados de todas las parroquias quienes conformaban el Consejo Pastoral, dedicar a la nueva Iglesia Catedral a la Sagrada Familia, quedando el antiguo patrón principal de la Iglesia parroquial del lugar, San Ramón, como patrón del pueblo de Chulucanas.

Es así como el Santo Padre Paulo VI, acogiendo el deseo del Clero y pueblo cristiano de Chulucanas, que el 17 de julio de 1974 y con el Breve Apostólico “Quantun recta confirmatio” declara que la citada Prelatura estaría en adelante bajo el patronazgo de la Sagrada Familia de Nazaret. De este modo, la el Prelado de Chulucanas tendría su cátedra episcopal. En efecto nuestra Iglesia ya tenía su Catedral que sería el centro espiritual de la diócesis y signo de una Iglesia viva que constantemente con las piedras vivas que son los fieles se había edificado y el 04 de agosto de 1984, el Cardenal Juan Landázuri consagra a la nueva Catedral de Chulucanas.

Para entonces la Iglesia había crecido, teníamos sacerdotes autóctonos, religiosas, laicos comprometidos, dedicados a participar activamente en la obra de evangelización y después de 25 años de ardua labor el 12 de diciembre de 1988, Su santidad Juan Pablo II promueve a la Prelatura a la categoría de Diócesis.

Viendo los sufrimientos de las familias en Huancabamba, Ayabaca y Morropón, durante y después del Fenómeno del Niño, en el año 1983, Monseñor Juan, consiguió ayuda de bienhechores para adquirir una avioneta para socorrer a las familias aisladas de nuestra Diócesis. Posteriormente en el año 1986, decidió vender la avioneta y con dicha venta se logró iniciar el nuevo Centro de Pastoral Diocesana “Villa Nazaret”, que es el Centro de Pastoral Evangelizadora de toda la Diócesis hasta el día de hoy.

Ante la proximidad de su jubilación Monseñor Juan, solicita a la Santa Sede el nombramiento de un Obispo Coadjutor que estaría a cargo de la Diócesis al momento en que su jubilación fuera aceptada y el 17 de agosto de 1996, fue ordenado como Obispo Coadjutor Monseñor Daniel Turley Murphy, OSA, sacerdote agustino que durante todo su ministerio trabajó en las distintas parroquia de la Diócesis.

Monseñor Juan trabajó arduamente por nuestra Iglesia Local, preocupándose siempre por la evangelización de los pueblos, porque la Palabra del Padre llegará hasta los lugares más lejanos y apartados de nuestra Diócesis.